“No te afanes por hacerte rico: sé prudente y desiste. ¿Has de poner tus ojos en las riquezas? De cierto se hacen alas como de águila, y vuelan al cielo.”
“Nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo.”