Salmo 142:4-5 – Mira a mi derecha y ve: nadie me tiende la mano… por mí nadie se preocupa. A ti, Señor, te pido ayuda; a ti te digo: <<Tú eres mi refugio, mi porción en la tierra de los vivientes.>>
Salmo 139:23-24 – Escudríñame, O Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis inquietudes. Y ve si hay en mí camino malo, y guíame en el camino eterno.
Salmo 90:17 – Descienda el favor del Señor, nuestros Dios, sobre nosotros, Y ordena en nosotros la obra de nuestras manos; confirma Tú la obra de nuestras manos.